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Primero saber qué es – después tratar.
En Alemania, 26,2 millones de personas tienen dolor de espalda documentado por un médico: casi una de cada tres.¹ El dolor de espalda es además el diagnóstico individual más frecuente detrás de las bajas laborales: casi uno de cada diez afiliados de una gran caja de seguro médico estuvo de baja al menos una vez al año por este motivo.² Detrás de esta única cifra hay causas muy diferentes: una raíz nerviosa comprimida (radiculopatía), una fractura vertebral por osteoporosis, pero igualmente sin ella, una inflamación aguda o crónica, una enfermedad reumática, una metástasis, una malformación vascular o una masa en el canal vertebral. El dolor no revela cuál de ellas está detrás. Precisamente por eso, aquí se trata primero de identificar la causa y solo después de tratarla. Ante síntomas radiculares, la resonancia magnética (RM) es la técnica de imagen de primera elección: muestra los discos intervertebrales, las raíces nerviosas, el canal espinal y la médula ósea sin radiación.³
Importante: Un dolor torácico repentino e intenso – sobre todo con dificultad para respirar, sudor frío o irradiación al brazo, el cuello o la parte alta del abdomen – puede ser un infarto. En ese caso, llame de inmediato al servicio de emergencias al 112.
Dolor que empeora por la noche en reposo, fiebre, pérdida de peso involuntaria, un antecedente de cáncer, osteoporosis conocida, una caída o un tratamiento prolongado con cortisona: estos datos se consideran signos de alarma y requieren un estudio rápido.⁴ Lo mismo se aplica al dolor que le impide conciliar el sueño o le despierta por la noche, un patrón que también aparece en las enfermedades reumáticas. No para causar preocupación, sino porque solo así pueden descartarse con seguridad una fractura, una inflamación o una metástasis.
Un dolor que se extiende de la zona lumbar a la pierna o de la nuca al brazo (radiculopatía) procede con frecuencia de una raíz nerviosa comprimida. El momento es importante: quien somete demasiado pronto a plena carga un abombamiento discal –levantamiento de pesas en el gimnasio, cargar objetos pesados– puede convertir una protrusión controlable en una verdadera hernia con compresión radicular. La RM muestra el nivel, el lado y la extensión y, con ello, qué puede cargarse en este momento y qué no.³
Los trastornos de la sensibilidad y la debilidad ya no son un dolor de espalda común. Ante déficits neurológicos marcados, la guía clínica prevé una prueba de imagen inmediata.³ Cuanto más tiempo permanece comprimida una raíz nerviosa, más probable es que queden secuelas; aquí se trata de evitar que una irritación se convierta en un daño crónico permanente.
No todo dolor de espalda es un dolor por desgaste. Detrás de los mismos síntomas pueden encontrarse una fractura vertebral con riesgo de estrechamiento del canal espinal –con osteoporosis, pero igualmente sin ella–, una fractura por metástasis o por un plasmocitoma, una inflamación aguda o crónica, una enfermedad reumática, una malformación vascular en el canal vertebral, una masa o, rara vez, una hemorragia.⁵ Clínicamente, estas causas a menudo no se distinguen del dolor lumbar común; se hacen visibles en la imagen seccional. Si apenas puede caminar, por favor no lo aplace: venga a vernos.
La exploración adecuada depende de sus síntomas. La elegimos de forma específica y le explicamos el motivo en la consulta.
Ante síntomas radiculares, la técnica de primera elección: discos intervertebrales, raíces nerviosas, canal espinal, articulaciones vertebrales y médula ósea con alta resolución y sin radiación.³ Las inflamaciones, las fracturas recientes y las alteraciones de la médula ósea se detectan aquí antes que con cualquier otra técnica. Y a veces el resultado es gratamente sencillo: entonces le mostramos ejercicios específicos que ayudan a muchas personas; a veces ya ayuda corregir la postura.
El dolor no tiene por qué simplemente soportarse. En la terapia perirradicular, el medicamento se aplica con precisión milimétrica en la raíz nerviosa afectada bajo tomografía computarizada: la posición de la aguja se controla en la imagen, no a tientas. La guía alemana S2k sobre el tratamiento de las hernias discales con síntomas radiculares dedica un apartado propio a los procedimientos intervencionistas (capítulo 3.3.3) y describe en él las inyecciones transforaminales e interlaminares en la columna lumbar, torácica y cervical.³ Muchos pacientes presentan después bastantes menos molestias; cuánto dura este efecto no puede prometerse de antemano.
Ante dolor de nuca que se irradia al hombro, el brazo o la mano. Además del disco y la raíz nerviosa, se evalúa también la propia médula espinal, algo importante cuando la motricidad fina o la marcha se vuelven inseguras.
Cuando se trata del hueso –fracturas recientes, estrechamientos óseos, situación tras una cirugía– o cuando no es posible realizar una RM. La TC representa la columna ósea en cortes finos en cuestión de segundos.
No todo dolor de espalda procede de la espalda. La articulación sacroilíaca, la cadera, el riñón y el uréter pueden causar dolores similares. Como en nuestra consulta la RM, la TC y la ecografía están en el mismo edificio, nadie tiene que desplazarse a otro barrio.
Cómodamente en línea o por teléfono: nuestra amable recepción le dará cita en poco tiempo.
RM o TC: elegida de forma específica, en un ambiente tranquilo, evaluada por especialistas experimentados.
Recibirá un informe detallado y una conversación personal sobre los siguientes pasos, incluida la cuestión de qué puede hacer usted mismo.
Físico, especialista en Radiología y especialista en Neurorradiología: una doble cualificación que marca la diferencia en cuestiones relativas a la raíz nerviosa, la médula espinal y el canal espinal.
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En Alemania, el dolor de espalda no es un fenómeno marginal, sino una de las enfermedades comunes más costosas y de mayores consecuencias.
| Indicador | Alemania |
|---|---|
| Personas con dolor de espalda documentado por un médico (2021)¹ | 26,2 Mio. |
| Proporción de la población¹ | 31,4 % |
| De ellas, con evolución crónica¹ | 15 % |
| Afiliados a cajas de seguro médico que estuvieron de baja al menos una vez al año por dolor de espalda (2019)² | rund 10 % |
| Enfermedades musculoesqueléticas en conjunto –es decir, incluidas las grandes articulaciones–: proporción de todos los días de baja laboral (2016)⁶ | 22,8 % |
| Pérdida de producción por bajas laborales, todos los diagnósticos en conjunto (2016)⁶ | 75 Mrd. € |
La parte costosa es la cronificación: ese 15 % en el que las molestias persisten. La guía nacional alemana (Nationale VersorgungsLeitlinie) describe la conducta de evitación, el miedo al movimiento y el desacondicionamiento resultante como mecanismos centrales de esta transición del dolor lumbar agudo al crónico.⁴ Ambos pueden modificarse, pero solo si se sabe cuál fue el desencadenante.
| Hallazgos de RM en personas que (todavía) no tienen molestias⁷ | a los 20 años | a los 80 años |
|---|---|---|
| Degeneración discal | 37 % | 96 % |
| Abombamiento discal (bulging) | 30 % | 84 % |
| Protrusión | 29 % | 43 % |
De esta segunda tabla se desprenden dos cosas. Primero: un hallazgo llamativo en la imagen no explica por sí solo un dolor; debe interpretarse junto con los síntomas, la exploración y los antecedentes. Segundo, y esto rara vez se dice: ya a los 20 años se encuentra una degeneración discal en algo más de un tercio de las personas.⁷ Que el desgaste empiece tan pronto no es una ley de la naturaleza, sino un indicio de patrones de carga –estar sentado, la postura, errores de entrenamiento– que pueden cambiarse. También le asesoramos al respecto.
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